Sam Altman, CEO de OpenAI, compareció ante el Consejo de Seguridad de la ONU en una sesión de emergencia el miércoles, advirtiendo que la evolución actual de la inteligencia artificial requiere “un extremo cuidado” y que su ritmo de avance podría acelerarse rápidamente.

En su intervención, Altman sostuvo que la industria no debe aceptar riesgos tecnológicos excesivos solo porque los beneficios potenciales son “demasiado grandes e importantes”, y llamó a encontrar un “término medio” entre el optimismo ciego y el catastrofismo.

La reunión, convocada por los 15 miembros del Consejo, se produce tras varias semanas de titulares internacionales sobre los peligros de una IA fuera de control y de crecientes demandas para frenar su desarrollo.

Altman no asistió solo; también participaron Dario Amodei, cofundador de Anthropic, y el francés Clément Delangue, director de Hugging Face, quienes fueron invitados a ofrecer una visión conjunta del panorama de la IA.

En el mismo discurso, Altman recordó que OpenAI había instado recientemente a que Estados Unidos lidere un esfuerzo global para establecer normas y estándares que regulen la inteligencia artificial.

Los funcionarios de la ONU no han anunciado medidas concretas al cierre de la sesión, pero la presencia de los principales ejecutivos del sector subraya la presión internacional para abordar los riesgos y beneficios de la IA de forma coordinada.