Tesla comenzó la producción de alto volumen de su camión semirremolque eléctrico en una nueva planta de Sparks, Nevada. Elon Musk anunció el inicio durante un evento de inauguración celebrado el jueves por la noche y fijó como objetivo una capacidad anual de 50.000 unidades. La meta describe la escala que la empresa quiere alcanzar, no el volumen actual de fabricación.

La instalación es la primera fábrica de Tesla dedicada exclusivamente al semirremolque. La producción había comenzado a finales de abril, según la información presentada en el acto. En un mensaje de vídeo grabado previamente, Musk dijo que el vehículo incorporará en el futuro funciones de conducción autónoma y afirmó que la lista de espera ya era «bastante significativa».

Musk defendió la economía operativa del camión al comparar el coste por kilómetro de la electricidad con el del diésel. La ventaja concreta para cada operador dependerá de factores como el precio de la energía, el uso del vehículo y la infraestructura de carga; la información del evento no ofreció cifras comparativas detalladas.

Tesla también llega al comienzo de la producción de alto volumen con pedidos recientes de flotas. Catalyst Mobility, una organización sin ánimo de lucro del sector del transporte, informó de un pedido de 2.500 camiones por parte de una coalición de grandes empresas de transporte, entre ellas Microsoft y PepsiCo. La noticia se suma al pedido de 500 unidades realizado por la compañía sueca de tecnología de carga Einride.

El ritmo al que la planta pueda aumentar la fabricación será clave para convertir el objetivo anual y la demanda anunciada en entregas efectivas. Musk no dio en el evento un calendario detallado para alcanzar las 50.000 unidades al año.